DOE allana el camino para reanudar las exportaciones de GNL de EE. UU., considerándolas de interés público
El Departamento de Energía de los Estados Unidos (DOE) ha dado un paso decisivo hacia la reanudación de las autorizaciones para exportar gas natural licuado (GNL) a países sin acuerdos de libre comercio (no-FTA), al concluir que dichas exportaciones son de interés público. Esta determinación se basa en la publicación de su «Respuesta a Comentarios» sobre el Estudio de Exportación de GNL 2024, que evaluó los impactos energéticos, económicos y ambientales de las exportaciones de GNL desde EE. UU.

El estudio concluye que la oferta nacional de gas natural es suficiente para satisfacer tanto la demanda interna como la proyectada demanda global de GNL estadounidense en todos los escenarios modelados. Además, se estima que la expansión de las exportaciones de GNL incrementará el Producto Interno Bruto (PIB) de EE. UU. y mejorará su balanza comercial, sin provocar aumentos significativos en los precios domésticos del gas natural.
En términos de seguridad energética, el DOE considera que el aumento de las exportaciones de GNL fortalecerá la seguridad nacional y la de los aliados y socios comerciales de EE. UU., al proporcionar una fuente adicional de energía confiable. Respecto al impacto ambiental, el estudio indica que, incluso si las exportaciones de GNL se triplican, el aumento acumulado de las emisiones globales de gases de efecto invernadero hasta 2050 sería inferior al 0,1%, y que estas exportaciones probablemente desplazarían combustibles fósiles más contaminantes como el carbón y el petróleo.
Con la publicación de esta respuesta, el DOE planea proceder con la emisión de órdenes finales sobre las solicitudes pendientes para exportar gas natural como GNL a países no-FTA, eliminando así los obstáculos restantes derivados de la pausa en las autorizaciones implementada durante la administración anterior.
Este avance representa una oportunidad significativa para los proyectos de GNL en América Latina y el Caribe, al facilitar el acceso a una fuente de energía más limpia y confiable, y al fortalecer las relaciones energéticas con EE. UU.