Recuperación del GNL de Qatar podría aliviar los precios globales del gas, aunque persisten riesgos para el mercado
Qatar prevé restablecer gran parte de su producción de gas natural licuado (GNL) en las próximas semanas, mientras la reapertura gradual del estrecho de Ormuz favorece la normalización de los flujos.
Los mercados internacionales de gas natural podrían comenzar a estabilizarse durante el tercer trimestre de 2026, apoyados por la recuperación gradual de la producción de GNL de Qatar y la reanudación del tránsito energético por el estrecho de Ormuz.
El primer ministro de Qatar, Sheikh Mohammed bin Abdulrahman Al-Thani, indicó que la producción del país podría regresar a niveles normales, con excepción de las instalaciones dañadas, en un plazo de varias semanas. La expectativa de una mayor disponibilidad de cargamentos qataríes ha reducido parte de la presión que había dominado los mercados de gas desde el inicio del conflicto en Medio Oriente.
La recuperación adquiere especial relevancia debido al papel de Qatar como uno de los principales exportadores mundiales de GNL y a la importancia del estrecho de Ormuz para el transporte de energía desde el Golfo. La interrupción simultánea de la producción y de las rutas marítimas había retirado del mercado una porción significativa del suministro disponible, impulsando los precios europeos y asiáticos.
El mercado podría comenzar a estabilizarse en el tercer trimestre
Philip Mshelbila, secretario general del Gas Exporting Countries Forum (GECF), señaló que los mercados globales de gas podrían iniciar un proceso de reestabilización durante el próximo trimestre, siempre que el estrecho de Ormuz permanezca abierto y los flujos marítimos continúen normalizándose.
Según el organismo, los movimientos comerciales y los precios podrían aproximarse a sus niveles previos al conflicto durante el cuarto trimestre de 2026. El GECF agrupa a países que concentran alrededor del 70% de los recursos mundiales de gas natural.
La reapertura de Ormuz ya comienza a reflejarse en la actividad marítima. Datos de seguimiento de buques muestran el regreso de metaneros vacíos vinculados a Qatar y un aumento gradual del tránsito por la vía marítima, una señal temprana de que las operaciones de exportación podrían estar recuperándose.
No obstante, el retorno de los flujos a niveles normales dependerá no solo de la seguridad de navegación, sino también de la disponibilidad de buques, la programación de cargamentos, el levantamiento de restricciones contractuales y la recuperación técnica de las instalaciones afectadas.
Ras Laffan continúa siendo el principal factor de incertidumbre
La crisis provocó importantes interrupciones en Ras Laffan, el mayor centro de producción y exportación de GNL de Qatar. QatarEnergy declaró fuerza mayor sobre determinados suministros después de que el conflicto afectara la infraestructura y restringiera la salida de cargamentos por el Golfo.
La Agencia Internacional de Energía —AIE— estimó que las pérdidas combinadas de suministro de GNL de Qatar y Emiratos Árabes Unidos alcanzaron alrededor de 20.000 millones de metros cúbicos durante marzo y abril. Además, advirtió que el reinicio y aumento progresivo de las plantas de licuefacción podría prolongarse durante varias semanas, generando pérdidas adicionales frente a las condiciones normales de operación.
Dos de los trenes de licuefacción de Qatar sufrieron daños significativos, de acuerdo con información conocida por compradores europeos. Aunque parte de la producción se mantuvo en niveles mínimos, la recuperación total de las instalaciones más afectadas podría requerir un período considerablemente mayor.
Por esta razón, las declaraciones sobre un retorno a la normalidad deben interpretarse como una recuperación de la capacidad operativa no dañada, y no necesariamente como el restablecimiento inmediato de toda la producción previa al conflicto.
La explosión en Barzan no habría afectado las exportaciones de GNL
El proceso de reanudación sufrió un nuevo episodio de incertidumbre tras una explosión registrada el 21 de junio en la planta de suministro de gas local de Barzan, situada dentro de Ras Laffan Industrial City.
El accidente causó la muerte de 13 personas y dejó decenas de heridos. QatarEnergy indicó que el incidente ocurrió durante actividades relacionadas con el reinicio gradual de las operaciones y señaló que se trató de un accidente, no de un acto de sabotaje.
La instalación de Barzan está orientada principalmente al suministro de gas para el mercado doméstico, incluyendo generación eléctrica y producción de agua desalinizada. Hasta el momento, las autoridades no han informado de un impacto directo significativo sobre las exportaciones de GNL.
Aun así, el accidente puso de manifiesto los riesgos técnicos asociados con la reactivación de grandes complejos industriales después de períodos de parada prolongados y bajo condiciones operativas extraordinarias.
Una recuperación gradual, no una normalización inmediata
La reapertura del estrecho de Ormuz y la recuperación de Qatar representan señales claramente positivas para el mercado global del gas. Ambos factores deberían reducir la prima geopolítica y mejorar la disponibilidad de cargamentos durante el segundo semestre.
No obstante, la trayectoria de los precios dependerá de varios elementos:
- la velocidad efectiva del reinicio de los trenes de licuefacción;
- la magnitud de los daños permanentes en Ras Laffan;
- la seguridad marítima en el estrecho de Ormuz;
- el ritmo de reposición de inventarios europeos;
- la demanda de verano e invierno en Asia;
- y la disponibilidad de oferta adicional desde Estados Unidos y otros productores.
La AIE ha advertido que los daños en la infraestructura del Golfo podrían retrasar parte de la expansión global del GNL y provocar una pérdida acumulada significativa de suministro entre 2026 y 2030.
Por tanto, el escenario más probable no es un regreso inmediato a las condiciones anteriores al conflicto, sino una estabilización progresiva acompañada por episodios de volatilidad.
Qatar seguirá siendo determinante para el balance mundial del GNL
La crisis ha vuelto a evidenciar la importancia estratégica de Qatar dentro del comercio mundial de GNL y la vulnerabilidad del mercado ante interrupciones concentradas en grandes centros de producción y rutas marítimas críticas.
La recuperación de sus exportaciones contribuirá a mejorar el equilibrio global y podría reducir los precios respecto de los máximos registrados durante el conflicto. Sin embargo, la combinación de capacidad dañada, bajos inventarios y creciente demanda asiática continuará ofreciendo soporte al mercado.
Para los compradores, el segundo semestre de 2026 podría ofrecer condiciones más favorables que las observadas durante el punto más crítico de la crisis, aunque el riesgo geopolítico y operativo seguirá incorporado en los precios.
La evolución de Ras Laffan y del tráfico por el estrecho de Ormuz será, en consecuencia, uno de los principales indicadores para determinar si el mercado entra efectivamente en una fase de normalización o si la volatilidad continuará dominando el comercio internacional de GNL.