Antequera: Seguridad energética, infraestructura y visión regional, el rol del GNL en Colombia
En un contexto de creciente incertidumbre en el balance oferta–demanda de gas natural en Colombia, el Gas Natural Licuado (GNL) se consolida como un elemento clave para garantizar la seguridad energética del país.
En una entrevista exclusiva con GNL GLOBAL, María Beatriz Antequera, Gerente General de Calamarí LNG, comparte su visión sobre los principales desafíos estructurales del mercado, el rol de la infraestructura existente y las oportunidades estratégicas para Colombia en el contexto regional.
Entrevista exclusiva con María Beatriz Antequera, Gerente General de Calamarí LNG
Seguridad energética y balance oferta–demanda
En el contexto actual de Colombia, ¿cómo evalúa el balance estructural entre oferta nacional de gas y demanda proyectada en Colombia para el período 2026–2030? ¿Qué escenarios contempla el gremio en términos de déficit o necesidad creciente de importación de GNL?
El balance estructural entre la oferta nacional y la demanda proyectada de gas natural muestra una tendencia deficitaria para el periodo 2026–2030. Actualmente, el déficit supera el 20% y podría acercarse al 40% en los próximos años si no entran nuevas fuentes de producción. Aunque existen más de 15 proyectos para importar GNL que podrían aportar nuevas moléculas entre finales de 2026 y 2027, muchos aún se encuentran en fases tempranas de desarrollo y sin contratos cerrados, lo que genera incertidumbre sobre los volúmenes que realmente estarán disponibles.
En este contexto, el Gas Natural Licuado (GNL) se consolida como el combustible clave para complementar la oferta nacional y atender el crecimiento de la demanda. La prioridad no es reducir el consumo de gas, sino garantizar su disponibilidad para hogares, industria y generación eléctrica. Por ello, el gas importado representa una solución viable y oportuna para contribuir a la seguridad energética del país mientras maduran los proyectos de producción local.
Infraestructura actual y resiliencia del sistema
Desde la experiencia operativa del país, ¿cuál ha sido el impacto de la infraestructura de importación de GNL en la seguridad energética y qué aprendizajes deja para futuras decisiones de expansión o diversificación?
La infraestructura de importación de GNL ha sido fundamental para la seguridad energética de Colombia, permite respaldar al sistema en momentos de hidrología crítica -como los generados por el fenómeno de El Niño- y garantizar la continuidad en la prestación de los servicios de gas y energía.
Durante más de nueve años, la gestión de Calamarí LNG ha demostrado ser relevante para el país, toda vez que ha permitido contribuir a la confiabilidad energética, apoyada en la gestión con más de 20 proveedores internacionales que han comprendido las necesidades específicas del mercado colombiano y han ofrecido soluciones flexibles que se adaptan a la dinámica del mercado nacional.
Uno de los principales aprendizajes ha sido entender la dimensión real de Colombia como comprador en el mercado internacional. Esto ha permitido optimizar las estrategias de negociación y alinear las expectativas con las condiciones globales, generando mayor eficiencia en la contratación. Además, el escenario de déficit creciente evidencia un potencial importante para expandir o diversificar la infraestructura, siempre con una visión integral del sistema.

Terminal SPEC LNG, único terminal de importación de GNL operativo en Colombia.
Desde una perspectiva técnica, ¿considera suficiente la infraestructura actual o Colombia debería evaluar ampliaciones o nuevas instalaciones para fortalecer resiliencia?
Definir si la mejor alternativa es ampliar la infraestructura existente o desarrollar nuevas instalaciones requiere un análisis integral que considere la red de transporte de gas. La viabilidad de cualquier proyecto está directamente relacionada con su conexión a los gasoductos existentes o a nuevas expansiones de la red.
Aunque soluciones como el gasoducto virtual pueden ser útiles para atender demandas puntuales o de menor escala, no son suficientes para cubrir las necesidades estructurales del país. Por ello, el fortalecimiento de la resiliencia del sistema debe evaluarse de manera coordinada entre infraestructura de importación y capacidad de transporte.
Señales regulatorias e inversión
¿Qué señales regulatorias considera indispensables para incentivar mejores condiciones para el mercado y una eventual expansión de infraestructura de GNL en Colombia?
El país requiere ajustes regulatorios que permitan optimizar la comercialización del gas importado y facilitar la negociación de contratos de mediano y largo plazo en condiciones más competitivas. En un contexto de déficit proyectado, estas señales son fundamentales para garantizar el abastecimiento.
La comercialización del GNL responde a dinámicas logísticas y contractuales propias del mercado global, distintas a las del gas local. Por ello, es importante que la regulación reconozca estas particularidades y genere condiciones que permitan mayor flexibilidad y eficiencia en la contratación.
Transición energética y rol del gas
En el marco de la transición energética, ¿cómo se está articulando el gas natural —incluido el GNL— como combustible de respaldo y estabilizador del sistema eléctrico colombiano?
El gas natural, incluido el GNL, ya forma parte estructural de la matriz energética colombiana y se ha consolidado como un combustible de respaldo esencial para la estabilidad del sistema eléctrico. Su confiabilidad y disponibilidad han permitido responder de manera eficiente a escenarios de alta demanda y condiciones hidrológicas adversas.
Desde 2017, el GNL importado por Calamarí LNG ha respaldado más de 1.000 MW de generación térmica en el país. Durante el pasado fenómeno de El Niño, esta capacidad fue atendida de manera segura y continua, contribuyendo a garantizar el suministro de energía. Además, la ubicación geográfica de Colombia facilita el acceso a los mercados internacionales de gas, reduciendo riesgos de abastecimiento y fortaleciendo la resiliencia del sistema energético nacional, especialmente en el marco de la transición energética a la que le está apostando el país.
Colombia en el contexto regional de GNL
Dentro del nuevo mapa regional de infraestructura de GNL en América Latina, ¿cómo visualiza el posicionamiento estratégico de Colombia frente a mercados como Brasil, Argentina o el Caribe?
Colombia cuenta con una ubicación geográfica altamente estratégica dentro de América Latina para el desarrollo del mercado de GNL. Su posición en el Caribe permite acceder a grandes exportadores como Estados Unidos en aproximadamente cuatro días y Trinidad y Tobago a menos de 3 días, sin necesidad de cruzar el Canal de Panamá, lo que representa una ventaja competitiva en costos y tiempos logísticos.
Esta condición abre la posibilidad de que el país se consolide como un punto estratégico o HUB regional de GNL. El desarrollo de una o más instalaciones de regasificación en la región Caribe permitiría no solo atender la demanda nacional, sino también facilitar el abastecimiento de mercados cercanos. En este escenario, Colombia podría fortalecer su papel como actor relevante en el comercio regional de gas natural licuado.
Desde GNL GLOBAL, continuamos impulsando espacios de análisis y contenido estratégico que contribuyan a la comprensión y desarrollo del mercado de GNL en América Latina y el Caribe.