Mercado de GNL en el primer trimestre de 2026
El mercado global de gas natural licuado (GNL) inició 2026 con una dinámica de expansión, pero cerró el primer trimestre con señales claras de vulnerabilidad operativa. Las importaciones mundiales de GNL crecieron 7.5% interanual en el primer trimestre, pero marzo reveló la fragilidad estructural del sistema: la primera contracción mensual desde enero de 2025, desencadenada por disrupciones en el Estrecho de Ormuz.
Durante el período enero–marzo, las importaciones globales alcanzaron 117.57 millones de toneladas (Mt), un crecimiento interanual de 7.5%, mientras que las exportaciones totalizaron 115.94 Mt (+7.0%), configurando un balance ligeramente superavitario de 1.63 Mt.
Este desempeño confirma que el mercado se encuentra en una fase de mayor disponibilidad de oferta. Sin embargo, los eventos de marzo evidenciaron que esta expansión no está exenta de riesgos.
Marzo: el punto de inflexión del trimestre
El mes de marzo marcó un cambio relevante en la trayectoria del mercado:
- Importaciones globales: 36.32 Mt (-1.7% interanual)
- Exportaciones globales: 35.80 Mt (-6.8% interanual)
Se trata de la primera caída interanual en importaciones desde enero de 2025, lo que rompe la tendencia de crecimiento sostenido observada durante el último año.
El ajuste estuvo principalmente asociado a:
- Disrupciones en la oferta desde Qatar y Emiratos Árabes Unidos
- Restricciones logísticas en Medio Oriente
- Mayor exposición a riesgos en rutas críticas, particularmente el Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del GNL global
Este episodio confirma una realidad estructural: El mercado global puede estar bien abastecido, pero sigue siendo altamente sensible a shocks geopolíticos.

Tendencia trimestral: desaceleración hacia el cierre

Las cifras de enero (43.0 Mt), febrero (38.2 Mt) y marzo (36.3 Mt) evidencian una curva descendente que no puede atribuirse únicamente a la estacionalidad. La caída del 6.8% en las exportaciones globales durante marzo —la más pronunciada del trimestre— apunta a un factor estructural: las disrupciones logísticas en el Golfo Pérsico.
Esta tendencia refleja una combinación de factores:
- Normalización de inventarios
- Ajustes en demanda estacional
- Impacto directo de restricciones en la oferta
El comportamiento de marzo sugiere que el mercado ha entrado en una fase de mayor cautela, donde la disponibilidad física y la logística juegan un rol tan relevante como los fundamentos de oferta y demanda.
«La oferta global de GNL es suficiente, pero no necesariamente segura. Marzo de 2026 demostró que la concentración del tránsito en el Estrecho de Ormuz sigue siendo el talón de Aquiles del sistema.»
Aproximadamente el 20% del GNL comercializado a nivel global transita por el Estrecho de Ormuz. Las disrupciones operativas en Qatar durante el mes de marzo, combinadas con restricciones logísticas regionales, precipitaron la primera caída interanual en las exportaciones desde enero de 2025.
Estructura de la demanda global: alta concentración regional

El análisis por regiones muestra una clara concentración del mercado:
- Asia: 69.25 Mt (+3.8%)
- Europa: 40.75 Mt (+11%)
- Medio Oriente y África (MEA): 3.81 Mt (+44%)
- América Latina y el Caribe (ALC): 2.75 Mt (-0.7%)
- Norteamérica: 1.01 Mt (+151%)
Asia y Europa concentraron el 94% de las importaciones globales durante el trimestre. El crecimiento europeo del 11% refleja la persistente estrategia de diversificación energética post-2022, mientras que el dato más sorprendente es el incremento de 151% en Norteamérica —desde una base reducida— que señala una reconfiguración puntual de los flujos regionales. El crecimiento del 44% en Oriente Medio y África, aunque en volúmenes aún modestos, anticipa una expansión de la demanda en economías emergentes.
América Latina y el Caribe: estabilidad con señales de reactivación
En este contexto global, América Latina y el Caribe mostró un desempeño relativamente estable:
La región registró 2.75 Mt en el primer trimestre, con una leve contracción del 0.7% interanual. Sin embargo, el dato de marzo es revelador: las importaciones de ALC alcanzaron 0.94 Mt, un incremento del 8.0% interanual que contrasta con la tendencia descendente global. Dos economías explican esta dinámica:
Colombia intensificó sus importaciones de GNL para compensar la caída en la producción de gas doméstico, confirmando un patrón de dependencia estructural que los analistas del sector venían advirtiendo. Chile, por su parte, recibió cargamentos adicionales procedentes de Trinidad y Tobago y Australia, diversificando su cartera de proveedores en línea con las mejores prácticas de seguridad energética.
Un mercado en expansión… pero más complejo
El balance del primer trimestre deja una lectura clara:
- Existe mayor disponibilidad global de GNL
- El mercado opera en un entorno de ligera sobreoferta
- Pero enfrenta una creciente exposición a riesgos geopolíticos y logísticos
En otras palabras, el GNL no enfrenta una crisis de suministro, sino una transformación estructural.
No obstante, también implica nuevos desafíos:
- Mayor volatilidad
- Dependencia de rutas críticas y
- Necesidad de estrategias más sofisticadas de gestión de riesgo
El mercado no está en escasez, está en transición. América Latina tiene una ventana clara para aprovechar precios competitivos, mayor flexibilidad contractual y diversificación de origen. La pregunta no es si el GNL estará disponible, sino qué países de la región estarán posicionados para capturar esa oportunidad.
GNL GLOBAL | Fuente: Datos mensuales MGMR GECF