Canal de Panamá sufre una sequía sin precedentes
El Canal de Panamá sufre una “sequía sin precedentes”, según el operador del canal. Las implicaciones para los mercados energéticos, el gas natural en particular, podrían ser de gran alcance, ralentizando las rutas existentes aunque también creando oportunidades para nuevos proyectos.
A principios de este mes, la Autoridad del Canal de Panamá expresó que sigue de cerca el desarrollo de los eventos climáticos que impactan a Panamá, sobre todo los que afectan la disponibilidad de agua en la Cuenca y que, según los pronósticos, podrían agravarse próximamente por la llegada del fenómeno de El Niño que trae consigo el inicio adelantado de la temporada seca 2024.
Fenomeno del Niño
El fenómeno del Niño es un patrón climático irregular que se caracteriza por el calentamiento anormal de las aguas del océano Pacífico tropical, lo que puede tener efectos significativos en los patrones climáticos globales. En el caso del Canal de Panamá, el fenómeno del Niño puede tener consecuencias tanto en los niveles de precipitación como en la disponibilidad de agua en los lagos que alimentan el canal.
Durante los episodios de El Niño, la región de Panamá puede experimentar sequías o disminución en la cantidad de lluvia. Esto podría afectar el nivel de agua en los lagos Gatún y Madden, que son cruciales para el funcionamiento del canal. Si los niveles de agua disminuyen, podría ser necesario implementar restricciones en la navegación de buques de mayor calado.

Sin embargo, es importante destacar que los impactos específicos del fenómeno del Niño en el Canal de Panamá pueden variar en cada episodio y dependen de varios factores, como la intensidad del fenómeno y las medidas de gestión y adaptación implementadas por la Autoridad del Canal de Panamá.
Impacto en el comercio de GNL
El Canal de Panamá se ha convertido en una importante ruta comercial para el gas natural licuado (GNL), desde la costa del Golfo de EE. UU. hasta los mercados en crecimiento de Asia, luego de una gran Ampliación finalizada en 2016.
Un informe de la agencia Bloomberg indicó que como parte de los esfuerzos para conservar el agua y mantener el paso, el operador del canal ha reducido el calado máximo permitido en sus esclusas más nuevas que transportan a los buques más grandes. En teoría, esto no debería afectar a los buques transportadores de GNL, que disfrutan de calados menos profundos que los límites actuales. Sin embargo, Doug Brown, gerente marítimo de GNL en Poten & Partners, señala que es posible que las cargas de contenedores, se ven más afectadas.
Dado que el canal solo tiene una cantidad limitada de espacios disponibles por día, un mayor tráfico de contenedores puede crear sus propios cuellos de botella.
«Pese a las medidas implementadas a raíz de la sequía, el calado que ofrece el Canal sigue siendo competitivo, puesto que no se impacta el tránsito de buques panamax, sino únicamente a un sector de los que transitan por las esclusas neopanamax, quienes son debidamente notificados de los calados máximos disponibles» señaló la autoridad en un comunicado.
De acuerdo con Bloomberg, en el corto plazo, es poco probable que se produzca una interrupción en el comercio de GNL entre EE. UU. y Asia. Sin embargo, en el mediano y largo plazo si pueda afectar.
Si un transportista decide que la ruta del Canal de Panamá es riesgosa, es probable que simplemente navegue hacia el este, pagando el costo adicional.
La cantidad de buques tanque de GNL que transitan por el Canal de Panamá se redujo aproximadamente un 30 % en el año fiscal del operador que finalizó en septiembre de 2022, lo que abarca los primeros siete meses de la guerra. La guerra en curso, combinada con un invierno más duro en Europa a finales de este año, bien podría mantener bajo el tráfico de todos modos.
Cuánto GNL pasa por el Canal?
Es difícil decir exactamente cuánto GNL pasa por el Canal de Panamá. Bloomberg NEF, rastrea la cantidad de buques cargados (es decir, llenos) que transitan por el canal estima que, quizás, el 5% del comercio mundial de GNL navega por allí.
Sin embargo, supone que si la gran mayoría de esos cargamentos provienen de los EE. UU., el canal puede manejar cerca del 60 % de las exportaciones de GNL de EE. UU. a la región de Asia y el Pacífico, indicó Bloomberg.
Según Bloomberg NEF, un buque de GNL promedio tarda 21 días en navegar desde la costa del Golfo a Japón a través del Canal de Panamá, en comparación con los 34 días hacia el este a través de Suez. Un tiempo de navegación más corto significa costos más bajos, incluida la quema de menos combustible. Pero esos números también están sujetos a cambios, ya que los barcos que no han reservado un espacio con suficiente anticipación pueden verse obligados a esperar días o incluso una o dos semanas para poder ingresar al canal.
“El Canal mantendrá las medidas de ahorro de agua durante los meses de lluvia para recuperar el nivel de los lagos y así garantizar el recurso hídrico para el consumo humano sin afectar, en la medida de lo posible, los tránsitos por la vía interoceánica. No obstante, se estima que el impacto económico es inevitable”.
Proyectos de GNL
Si bien la sequía provocada por el cambio climático puede restringir el tráfico a través del Canal de Panamá convirtiéndose en un cuello de botella, ralentizando el tránsito existente desde la Costa del Golfo, esto también puede potencialmente crear nuevas oportunidades o acelerar los proyectos de GNL ubicados en el Pacífico de EE. UU., México y Canadá.
Los proyectos canadienses, que han ido más lento que el resto, podrían considerar esta ventaja competitiva en el largo plazo. Asimismo, los proyectos en México, que han sido propuestos y que esta situación podría darles un mayor impulso para ofrecer GNL a los mercados de Asia.