Gato Negro Manzanillo LNG obtiene permiso ambiental federal de ASEA y avanza hacia la FID en México
La empresa desarrolladora del proyecto Gato Negro Manzanillo LNG, Gato Negro LNG, anunció este miércoles que ha recibido el permiso ambiental federal por parte de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), uno de los hitos regulatorios más importantes para el avance del proyecto hacia la Decisión Final de Inversión (FID, por sus siglas en inglés) y el futuro inicio de operaciones comerciales.
El anuncio representa un paso estratégico para el desarrollo de nueva infraestructura de gas natural licuado (GNL) en México, en un momento donde el país continúa consolidando su posición como un actor relevante dentro del mercado energético de América Latina y del Pacífico.
El permiso emitido por ASEA valida el cumplimiento de los requerimientos ambientales y de seguridad aplicables al desarrollo del proyecto, permitiendo avanzar en las siguientes etapas de ingeniería, estructuración comercial y financiamiento.

Gato Negro Manzanillo LNG
Gato Negro LNG
Gato Negro LNG atiende a un mercado energético global en constante evolución mediante el desarrollo y la operación de activos de GNL. Los dos primeros proyectos son:
- Gato Negro Manzanillo LNG: una planta de licuefacción de gas ubicada en la costa oeste de México, en la zona de Manzanillo, Colima.
- Gato Negro Gulf Coast LNG: una planta de licuefacción de gas ubicada en la costa este de México.
Gato Negro Manzanillo LNG
Ubicado en Manzanillo, uno de los puertos energéticos más importantes de México sobre la costa del Pacífico, el proyecto Gato Negro Manzanillo LNG busca desarrollar capacidades de licuefacción orientadas tanto al suministro doméstico como a mercados internacionales. La ubicación estratégica del proyecto podría facilitar futuras oportunidades de exportación hacia Asia y otros mercados del Pacífico, aprovechando además la creciente disponibilidad de gas natural en Norteamérica.
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto Gato Negro Manzanillo LNG es su acceso a suministro de gas natural proveniente de la cuenca del Permian Basin, específicamente dentro del área de pricing de Waha Index, una de las regiones de gas natural más competitivas de Norteamérica.
De acuerdo con la información compartida por la compañía, el proyecto aprovechará infraestructura de transporte ya existente mediante conectividad y capacidad disponible en sistemas de gasoductos, lo que representa una ventaja importante en términos de costos y velocidad de desarrollo frente a otros proyectos greenfield.
El desarrollo contempla una ejecución modular en dos fases. La primera etapa considera una capacidad de licuefacción de aproximadamente 3 millones de toneladas por año (MTPA), equivalente a cerca de 0,5 BCF/día de gas natural. Posteriormente, una segunda fase adicionaría 5 MTPA adicionales, llevando la capacidad total del proyecto hasta 8 MTPA, con un consumo estimado cercano a 1,3 BCF/día.
La estrategia logística del proyecto contempla exportaciones tanto marítimas como terrestres, incluyendo transporte por buques LNG carriers y camiones cisterna, además de potencial conectividad ferroviaria en el futuro. Este enfoque permitiría atender distintos segmentos de mercado y ampliar la flexibilidad comercial del proyecto.
Entre los mercados objetivo identificados por la compañía se encuentran Asia, la región del Pacífico, las Américas y el mercado doméstico mexicano, aprovechando la ubicación estratégica de Manzanillo sobre la costa del Pacífico y su proximidad a importantes corredores logísticos y energéticos.
Asimismo, Gato Negro Manzanillo LNG destaca varias ventajas competitivas clave para el desarrollo del proyecto, incluyendo el acceso a gas indexado al Waha Hub, la existencia de infraestructura de gasoductos, un diseño modular de licuefacción, costos marítimos competitivos hacia Asia, disponibilidad de mano de obra especializada y sinergias potenciales con la expansión portuaria de Manzanillo.
Otro elemento relevante señalado por la empresa es la selección de una ubicación con menor sensibilidad ambiental marina en comparación con otras zonas costeras, junto con acceso inmediato a infraestructura eléctrica y servicios industriales, factores que podrían facilitar la ejecución y operación futura del proyecto.
En los últimos años, México ha experimentado un creciente interés en el desarrollo de infraestructura vinculada al GNL, impulsado por factores como el aumento de la demanda energética regional, la necesidad de fortalecer la seguridad energética, y el posicionamiento del país como plataforma logística entre Norteamérica y los mercados internacionales.
La obtención de este permiso también refleja el avance continuo de proyectos energéticos privados dentro del marco regulatorio mexicano, particularmente en iniciativas relacionadas con gas natural y GNL, considerados fundamentales para acompañar procesos de transición energética y sustitución de combustibles más intensivos en emisiones.
“Recibir este permiso federal ambiental representa un avance significativo para el proyecto y reafirma nuestro compromiso con el desarrollo responsable de infraestructura energética en México”, indicó la empresa en un comunicado oficial.
Aunque la compañía aún no ha anunciado la fecha estimada para la Decisión Final de Inversión (FID), la aprobación regulatoria obtenida ante ASEA posiciona al proyecto más cerca de alcanzar una etapa clave de ejecución y comercialización.
El desarrollo de nuevas terminales y proyectos de GNL en la región continúa siendo uno de los principales focos de inversión energética en América Latina, particularmente en países con acceso estratégico a puertos, infraestructura gasífera y conexiones logísticas hacia mercados internacionales.
Sobre Gato Negro LNG
Gato Negro LNG es un proyecto de GNL actualmente en desarrollo en México. La iniciativa está diseñada para suministrar GNL de manera confiable y competitiva tanto al mercado nacional como internacional. Para más información: info@gatonegrolng.com