Precios spot del GNL en Asia suben 9,8% ante la escalada de tensiones en el estrecho de Ormuz
Los precios spot del gas natural licuado (GNL) en Asia subieron por tercera semana consecutiva y alcanzaron su nivel más alto en un mes, impulsados por el aumento de las tensiones en Oriente Medio y por la creciente preocupación sobre posibles interrupciones del suministro y del transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz.
De acuerdo con el informe semanal de precios de la agencia Reuters, el precio promedio del GNL para entrega en agosto en el noreste de Asia se estimó en 18,00 USD/MMBtu, frente a los 16,40 USD/MMBtu registrados la semana anterior. Esto representa un aumento de 1,60 USD/MMBtu, equivalente a una variación semanal de 9,8%.

Precios del GNL en Asia al 10 Julio 2026. Fuente: Reuters, Articulo Semanal de Precios del GNL en Asia.
De acuerdo con el reporte semanal de precios publicado el viernes por la agencia Reuters, el incremento estuvo relacionado principalmente con el deterioro de la situación geopolítica entre Estados Unidos e Irán, que elevó la prima de riesgo asociada con los cargamentos procedentes del golfo Pérsico y con el tránsito de buques metaneros por una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Riesgo geopolítico
La escalada se produjo después de que tres buques tanque fueran alcanzados por proyectiles en el estrecho de Ormuz y de que Irán atacara infraestructura militar estadounidense en varios Estados del Golfo, en respuesta a los ataques de Estados Unidos contra provincias costeras del sur y regiones orientales iraníes.
El mercado spot incorporó una mayor prima de riesgo geopolítico ante la posibilidad de que el conflicto afecte la producción, las exportaciones o el tránsito marítimo de GNL desde Oriente Medio. Qatar, uno de los mayores exportadores mundiales del combustible, depende del estrecho de Ormuz para trasladar sus cargamentos hacia los mercados internacionales.
Aunque varios buques metaneros que navegaban en lastre —sin cargamento— atravesaron el estrecho durante los últimos días, los ataques contra embarcaciones mantuvieron elevada la percepción de riesgo entre traders y compradores.
Go Katayama, principal insight analyst de Kpler, explicó que los ataques iraníes contra buques que transitaban por el estrecho de Ormuz, la confirmación de daños en el metanero qatarí Al Rekayyat y los posteriores ataques estadounidenses contra Irán incrementaron significativamente la prima de riesgo geopolítico.
Los precios también recibieron respaldo de la reposición de inventarios para el verano en el noreste de Asia, especialmente en China. Sin embargo, los elevados niveles de existencias en Japón y la cautela de Corea del Sur en sus compras spot limitaron un avance todavía mayor.
A pesar del incremento de los precios asiáticos, la prima de Asia frente a Europa no aumentó con la misma intensidad observada durante episodios anteriores de escalada del conflicto. Martin Senior, responsable de precios de GNL en Argus Media, señaló que numerosos compradores asiáticos ya tienen cubiertas sus necesidades de suministro para agosto y septiembre.
Esta situación reduce, al menos temporalmente, la competencia inmediata entre ambas regiones por cargamentos adicionales, aunque una interrupción efectiva del suministro o del transporte por Ormuz podría modificar rápidamente el equilibrio del mercado.
Asia
La demanda asiática estuvo respaldada por las compras de reposición realizadas durante el verano, particularmente en China. Las altas temperaturas estacionales suelen elevar el consumo eléctrico destinado a refrigeración y aumentar la necesidad de generación térmica, lo que puede traducirse en una mayor demanda de gas.
“Los precios también estuvieron respaldados por la continua reposición de inventarios durante el verano en el noreste de Asia, particularmente en China”, indicó Katayama.
No obstante, el analista añadió que los cómodos niveles de inventarios en Japón y la cautela de Corea del Sur en el mercado spot limitaron el potencial alcista.
La cobertura anticipada de las necesidades de agosto y septiembre entre varios compradores asiáticos también redujo la urgencia por competir con Europa por cargamentos marginales. Esto explica que la prima asiática frente al mercado europeo no haya aumentado proporcionalmente al repunte del precio de referencia del noreste de Asia.
El comportamiento del mercado durante las próximas semanas dependerá principalmente de la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán, de la continuidad del tránsito marítimo por Ormuz y de la capacidad de los exportadores del Golfo para mantener sus operaciones.
Europa
En Europa, S&P Global Energy evaluó el jueves su referencia diaria de GNL para cargamentos entregados en agosto en el noroeste del continente, en base exbuque —Delivered Ex-Ship, DES—, en 16,599 USD/MMBtu. Este valor representó un descuento de 0,19 USD/MMBtu frente al precio del gas en el hub neerlandés TTF.
Argus Media situó su evaluación para el noroeste de Europa en 16,65 USD/MMBtu, mientras que Spark Commodities estimó el precio en 16,587 USD/MMBtu.
La escalada en el Medio Oriente generó nuevas preocupaciones sobre una posible reducción de la disponibilidad de GNL durante agosto y septiembre. Este riesgo podría coincidir con la temporada otoñal de mantenimiento de la infraestructura noruega de producción y transporte de gas, periodo en el que suelen disminuir temporalmente los flujos hacia Europa.
“En Europa, la escalada ha generado nuevas preocupaciones sobre una reducción del suministro de GNL en agosto y septiembre”, afirmó Yahdian Falah, portfolio strategist de la empresa alemana de comercialización energética Trianel.
“Esto coincidiría con la temporada otoñal de mantenimiento en Noruega y podría prolongar la tensión del mercado hasta finales del verano. Por lo tanto, Europa podría necesitar incorporar una prima para evitar un desequilibrio del mercado, reduciendo la demanda de gas para generación eléctrica mediante el cambio de combustible y atrayendo cargamentos de GNL desde Asia”, añadió.
Los inventarios europeos de gas alcanzaron el 51% de la capacidad disponible a comienzos de julio. Sin embargo, los participantes del mercado muestran una creciente preocupación por la posibilidad de que los actuales niveles de importación de GNL y las tasas de inyección en los almacenamientos resulten insuficientes para cumplir los objetivos establecidos antes del invierno.
Aly Blakeway, responsable de GNL del Atlántico en S&P Global Energy, señaló que esta combinación de menores importaciones y ritmos de inyección moderados está aumentando la atención sobre la seguridad de suministro europea.
En este contexto, Europa podría verse obligada a mantener precios suficientemente competitivos para atraer cargamentos del Atlántico y evitar que un volumen mayor sea desviado hacia Asia, especialmente si aumentan las necesidades de reposición en China o si se intensifican los riesgos sobre los suministros de Oriente Medio.
Fletes de GNL
En el mercado de transporte marítimo de GNL, las tarifas del Atlántico subieron hasta 97.500 USD por día, mientras que las tarifas del Pacífico descendieron a 70.250 USD por día, de acuerdo con Qasim Afghan, analista de Spark Commodities.
La divergencia entre ambas cuencas refleja diferencias en la disponibilidad de buques, la ubicación de los cargamentos y las oportunidades de arbitraje entre Estados Unidos, Europa y Asia.
El arbitraje del cargamento estadounidense con entrega durante el mes próximo hacia el noreste de Asia a través del cabo de Buena Esperanza se amplió a favor de Europa. Esto significa que, al considerar el precio del cargamento y los mayores costos de transporte asociados con la ruta más extensa alrededor del sur de África, el mercado europeo ofrecía un destino comparativamente más atractivo.
Por el contrario, el arbitraje hacia el noreste de Asia mediante la ruta del canal de Panamá permaneció abierto y claramente orientado hacia Asia, indicó Afghan.
La diferencia entre ambas rutas es relevante para los exportadores estadounidenses. El canal de Panamá permite reducir considerablemente la distancia y el costo del transporte hacia el Pacífico, mientras que la navegación por el cabo de Buena Esperanza implica más días de viaje, un mayor consumo de combustible y una utilización más prolongada del buque.
La evolución de las tarifas marítimas y la disponibilidad de pasos por el canal de Panamá seguirán siendo factores determinantes para decidir el destino de los cargamentos estadounidenses, especialmente en un mercado condicionado por la competencia entre Europa y Asia y por los riesgos crecientes sobre las rutas de suministro de Oriente Medio.