Shell toma FID e inicia la construcción de una terminal de regasificación de GNL en Bahamas
La nueva infraestructura, ubicada en Clifton Pier, suministrará gas natural para generación eléctrica en New Providence. Shell adquirió una participación del 40% en New Providence Gas Ltd. y será también el proveedor de gas natural licuado (GNL) del proyecto.
Shell anunció la decisión final de inversión —FID, por sus siglas en inglés— y el inicio de las obras de una nueva terminal de regasificación de GNL de pequeña escala en Bahamas, un proyecto destinado a modernizar el sistema eléctrico del país y reducir su dependencia de combustibles líquidos importados.
La inversión será ejecutada a través de Shell Bahamas Power Company, filial de Shell, que adquirió una participación del 40% en New Providence Gas Ltd., sociedad conjunta establecida con Sun Oil Holdings, subsidiaria de la compañía bahameña FOCOL Holdings. New Providence Gas será responsable de construir, poseer y operar la nueva terminal.
El proyecto estará ubicado en Clifton Pier, Nassau, en la isla de New Providence, donde se concentra la mayor parte de la población y de la demanda eléctrica de Bahamas. Shell también actuará como proveedor de GNL, utilizando su portafolio de suministro estadounidense para abastecer la instalación.
Primera entrega de gas prevista para 2027
La terminal está diseñada para respaldar más de 170 MW de generación eléctrica de carga base en Clifton Pier. El objetivo es iniciar el suministro de gas durante el primer trimestre de 2027, de acuerdo con información proporcionada por Shell.
La infraestructura será desarrollada por etapas, permitiendo que su capacidad aumente progresivamente de acuerdo con la evolución de la demanda eléctrica del país. El complejo incluirá sistemas de almacenamiento de GNL, tanques pulmón, bombas criogénicas, vaporizadores, compresión de boil-off gas, medición y otras instalaciones auxiliares necesarias para recibir, almacenar y regasificar el combustible.
Este diseño escalable resulta especialmente relevante para un sistema insular como el de Bahamas, donde la dimensión del mercado, la dispersión geográfica y la dependencia de combustibles importados requieren soluciones flexibles y adaptadas al crecimiento gradual de la demanda.

Sustitución de diésel y fuel oil
La generación eléctrica de Bahamas ha dependido históricamente, en gran medida, de diésel y fuel oil importados. La incorporación de GNL permitirá diversificar el suministro de combustibles y ofrecer una alternativa con menores emisiones locales y de carbono frente a los productos petrolíferos utilizados actualmente.
El proyecto forma parte de una reforma más amplia del sector energético bahameño, orientada a mejorar la confiabilidad del sistema, modernizar la infraestructura de generación e integrar progresivamente nuevas fuentes de energía.
Bahamas también mantiene el objetivo de alcanzar un 30% de generación eléctrica renovable para 2030. Dentro de ese proceso, el gas natural podrá desempeñar una función de respaldo y flexibilidad, apoyando la integración de generación solar y otras fuentes variables.
Una solución integrada de Shell
La participación de Shell abarca varios segmentos de la cadena de valor: inversión en la sociedad propietaria de la terminal, suministro de GNL y aplicación de su experiencia en operaciones de pequeña escala, logística marítima y bunkering en el Caribe.
Shell considera que su experiencia regional en GNL a pequeña escala y el desarrollo de una red creciente de suministro marítimo fueron factores importantes para estructurar una solución comercialmente viable para Bahamas.
Tom Summers, vicepresidente ejecutivo de LNG Marketing & Trading de Shell, señaló que la inversión constituye un hito para la transición de Bahamas hacia un sistema energético de menores emisiones. Añadió que el proyecto refuerza la estrategia de Shell de expandir su negocio integrado de gas y GNL mediante soluciones competitivas y escalables para mercados emergentes, desarrolladas en colaboración con socios locales.
La operación encaja con el posicionamiento global de Shell en el mercado de GNL. La compañía afirma que su negocio integrado atendió alrededor del 16% de la demanda mundial de GNL en 2025, respaldado por una cartera diversificada de suministro, capacidad comercial y una de las mayores flotas de buques metaneros del mundo.
Relevancia para el mercado de GNL del Caribe
La FID en Bahamas confirma una tendencia cada vez más visible en el Caribe: el desarrollo de proyectos de GNL de menor escala, diseñados para mercados insulares que requieren sustituir combustibles líquidos, fortalecer la seguridad energética y mejorar la eficiencia de sus sistemas eléctricos.
A diferencia de las grandes terminales de regasificación orientadas a mercados continentales, estas soluciones pueden utilizar infraestructura modular, entregas adaptadas al tamaño de la demanda y ampliaciones por fases.
Para Shell, el proyecto también amplía su presencia en una región donde ya participa en actividades de comercialización, transporte y bunkering de GNL. La compañía ha señalado previamente que trabaja con gobiernos del Caribe para facilitar marcos regulatorios que permitan el desarrollo de operaciones de pequeña escala destinadas a desplazar diésel y fuel oil.
El inicio de construcción de la terminal de Clifton Pier convierte a Bahamas en uno de los mercados más recientes del Caribe en avanzar desde la planificación hacia la ejecución de infraestructura física de regasificación.
Una señal para nuevos mercados emergentes
Más allá de su capacidad inicial, la importancia estratégica del proyecto reside en el modelo que representa: una solución integrada en la que un proveedor internacional de GNL participa directamente en la infraestructura de importación, garantiza el suministro y trabaja con un socio local para atender la demanda eléctrica.
Este esquema puede resultar relevante para otros mercados insulares y emergentes de América Latina y el Caribe que buscan acceso al gas natural, pero no cuentan con la escala necesaria para desarrollar terminales convencionales de gran capacidad.
Con la FID, el inicio de las obras y una fecha objetivo de primer gas durante el primer trimestre de 2027, Bahamas entra en una nueva etapa de su transformación energética. Para Shell, el proyecto fortalece su estrategia de crecimiento en gas integrado y demuestra cómo las soluciones de GNL de pequeña escala pueden conectar el suministro global con necesidades locales de confiabilidad, flexibilidad y reducción de emisiones.