jueves, diciembre 8, 2022

Woodside: El GNL no desaparecerá en una noche a pesar del compromiso climático

El gigante australiano de energía Woodside está apostando a la sustitución de uso de carbón por los cargamentos de gas natural en el Norte de Asia en el futuro, aún cuando los principales comercializadores de la región planean reducir su dependencia de los combustibles fósiles.

Oficiales de Japón y Corea, dos países que en conjunto suman un valor 19 mil millones de dólares en exportaciones de GNL de Australia el año pasado, en el marco de la COP26 en Glasgow esbozaron sus intereses por reducir gradualmente la participación del gas natural en sus matrices energéticas en esta década con el objetivo de alcanzar cero de emisiones.

Shiniki Kinara, del Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón, dijo que su país estuvo mirando el “hidrógeno verde” (producido en la partición de las moléculas de agua utilizando energía renovable), como un combustible que pudiera ser mezclado con el GNL para la generación eléctrica hasta un día reemplazarlo por completo.

“Nosotros tenemos estas tecnologías – sólo tenemos que trabajar en la cadena de suministro del hidrógeno y alcanzar un menor costo”, señaló.

El vicepresidente para el clima de Woodside, Tom Ridshill-Smith, dijo el martes que el apoyo a la naciente industria del hidrógeno verde para reemplazar las exportaciones de gas requerirá masivos montos de dinero y tiempo, incluyendo la construcción de más plantas eólicas y solares para alimentar los procesos de manufactura de hidrógeno libre de carbono.

“Si fuéramos a reemplazar las exportaciones del proyecto Plataforma Noroeste con hidrógeno verde hoy, eso requeriría cerca de 120 gigavatios de renovables”, apuntó en la Conferencia UBS de Australasia.

“En definitiva esa es la razón por la que el GNL no desaparecerá en una noche… Está tomando tiempo”. 

En un reporte publicado este año, Japón dijo que espera el suministro de fuentes de energía eléctrica no fósiles que representan aproximadamente el 60% de su matriz energética en unos nueve años, mientras que el carbón ocuparía el 40% y el GNL cerca de la mitad.

Ridshill-Smith dijo que Woodside cree que cualquier descenso en la participación del GNL para la generación eléctrica sería compensado por un correspondiente incremento en el uso del GNL en algún otro sector de la economía incluyendo los procesos industriales debido a que Japón está enfocado en reducir el consumo de los emisores más pesados, petróleo y carbón.

En Corea del Sur, señaló, Woodside proyectó un crecimiento del GNL “estable y moderado”, debido a que el gobierno y la industria privada se han encargado de convertir los generadores de electricidad para el uso de combustibles más limpios, incluyendo una mezcla de renovables y GNL

Preguntas sobre las proyecciones del GNL, el tercer más grande exportador de Australia, viene un momento crucial para Woodside que recibirá una sanción por 16 billones de dólares en diciembre 15 por el proyecto GNL Scarborough de la costa occidental de Australia.

El gran proyecto está siendo sometido a un creciente escrutinio por parte de defensores ambientales que han iniciado acciones legales para revertir los permisos argumentando que el gobierno ha fallado en la estimación de las emisiones de los nuevos campos y el impacto en el calentamiento global.

Los defensores del gas afirman que es un combustible de transición “necesario” para el cambio a las energías verdes, dado que es una alternativa comparativamente menos emisora que le carbón, y se puede mantener como una energía confiable y pagable en los períodos cuando las condiciones climáticas para la energía eólica y solar sean desfavorables.

Sin embargo, su futuro se encuentra cada vez más bajo una pregunta, con científicos, defensores del clima, algunos inversionistas y líderes mundiales, argumentando que el gas se mantiene como una fuente importante de emisiones y su rol debe ser urgentemente reducido, no expandido.

El Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, ha declarado sobre las últimas advertencias científicas sobre los efectos del cambio del clima inducido por los humanos, que “deben sonar como una marcha fúnebre” para todos los combustibles fósiles antes de que ellos destruyan nuestro planeta, mientras que la Agencia Internacional de Energía ha calculado que ningún nuevo campo de petróleo ni de gas debe ser desarrollado para alcanzar las emisiones cero hacia el 2050 y mantener el calentamiento de la tierra en 1,5 grados. 

Fuente: The Sydney Morning Herald | Autor Nick Toscano | Traducción y edición libre al Español por GNL GLOBAL

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